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PEDAGOGÍA WALDORF
El Sistema de Enseñanza por Épocas de la CENIP es una adaptación original; del modelo de educación Waldorf a la normativa vigente y a la realidad cultural y social del país.
Esta forma de educar, por un lado, propone una metodología que permite concebir las asignaturas como áreas de conocimientos complementarias antes que como bloques de conocimiento que se imparten; y, por otro permite impulsar un proceso educativo integral donde se busca conjugar la etapa evolutiva del niño con el pensum de estudios (oficial) y la realidad cultural; es decir, busca trabajar simultáneamente con el currículo vertical y horizontal. A esto se debe añadir un esfuerzo permanente por fortalecer y actualizar algunos festivales (los raymis y fiestas de religiosidad popular) y principios filosóficos (reciprocidad, complementariedad, la minga y el sumag causay) de la Comunidad Andina.
La Pedagogía Waldorf es una forma de enseñanza basada en el conocimiento profundo de la esencia de la naturaleza del ser humano. Esta pedagogía se empeña en el desarrollo de estrategias que contribuyan a potenciar un sano desarrollo del ser humano, por esto lo considera como fuente lugar y meta del quehacer educativo. La pedagogía Waldorf con cien años de vigencia en el mundo (1919 – 2019) es acogida reconocida por la UNESCO (en la 44va conferencia) como forma válida para educar en el mundo, pues en sus principios se establece que, para lograr su cometido, debe adaptarse a la cultura, marco jurídico y social de cada país.
RITMO ANUAL EN LA ESCUELA WALDORF

Un aspecto central en la educación Waldorf es lograr que el Quehacer pedagógico se desarrolle de una manera cuasi terapéutica. Mediante la observación de ritmos (no rutinas), donde se combina actividades de concentración y expansión, inspiración y expiración. Este ritmo debe lograrse para el año, el mes, la semana y el día; Y se implementa diariamente mediante un trabajo por época Esta forma de educar, por un lado, propone una metodología que permite concebir las asignaturas como áreas de conocimientos complementarias antes que como bloques de conocimiento que se imparten; y, por otro permite impulsar un proceso educativo integral donde se busca conjugar la etapa evolutiva del niño con el pensum de estudios (oficial) y la realidad cultural; es decir, busca trabajar simultáneamente con el currículo vertical y horizontal. A esto se debe añadir un esfuerzo permanente por fortalecer y actualizar algunos festivales (los raymis y fiestas de religiosidad popular) y principios filosóficos (reciprocidad, complementariedad, la minga y el sumag causay) de la Comunidad Andina.
ELEMENTOS PARA TRABAJAR POR ÉPOCAS EN EL ECUADOR [1]
Óyeme, desde el mar de arribaen que permaneces,desde el mar de abajo donde estás.Creador del mundo,alfarero del hombre,Señor de los Señores,a ti, con mis ojos que desesperan por verteo por pura gana de conocertepues viéndote yo, conociéndote, considerándote,comprendiéndote,ú me verás y me conocerás.El sol, la luna, el día, la noche, el verano, el invierno,no en vano caminan, ordenados,al señalado lugar y al buen término llegan.Por todas partes llevas contigotu cetro de Rey.Óyeme, escúchame.No sea que me canse, que muera. (Oración de la nación quichua).

El ritmo es esencial para que exista vida; desde los micro organismos más inferiores, pasando por las plantas hasta los mamíferos de sangre caliente y por supuesto el ser humano, todos están gobernados por el principio ORDENADOR de un ritmo cósmico.
En la Tierra este ritmo, se manifiesta en los movimientos y ciclos que cada uno de los elementos (luz, sombra, agua, aire, fuego y tierra) cumplen para implementar el marco ORDENADOR, sobre el cual podrá desarrollarse la vida.
La vida necesariamente tiene que sujetarse a estos ritmos para poder existir y desarrollarse, pero no sólo en el proceso que comprende el nacimiento y la muerte, sino que más allá están presentes en la estructuración y estructura de los organismos, de esta manera podemos maravillarnos al descubrir que el ritmo existente entre el omóplato, el brazo, el ante brazo, la mano y las coyunturas de los dedos, tienen como constante una proporcionalidad numérica y si esto parece una coincidencia, podríamos tomar como ejemplo el órgano del corazón donde también se descubre que existe una arquitectura rítmica regida por una proporcionalidad numérica de 2\3; dada por el número de venas y válvulas [3], que interactuan en él; esto nos lleva concluir que la presencia del ritmo en la vida es una ley antes que una coincidencia.
Las proporciones matemáticas y musicales presentes en todos los organismos vivos, que son ritmos individuales y a la vez son parte, fruto y consecuencia de los ritmos cósmicos ORDENADORES, como son: el día y la noche, la mañana, el medio día y el atardecer, la primavera, el verano, el otoño y el invierno.
durmiendo de día, personas que siempre salgan a esparcirse, acampar, tomar vacaciones durante el invierno y se guarden durante todos los veranos; no se han dado casos ni siquiera en las excepciones que siempre confirman la regla.
Frente a lo expuesto anteriormente hay que preguntarse, ¿qué es el ritmo? Y para responder se podría decir que el ritmo es una esencia vital que se expresa en lo cósmico y se fundamenta en las matemáticas.
Es vital porque está presente no sólo en los ciclos de vida de los organismos vivos sino también en su constitución y estructura orgánica. Se manifiesta en el cosmos porque es un poder ORDENADOR del caos, y sin el ritmo es impensable hablar de un cosmos es decir de un ORDEN. Y el ritmo cósmico, tanto del macro como del micro cosmos se fundamenta en las matemáticas, porque sus leyes son totalmente comprobables, objetivas; es decir que no son el resultado de la casualidad, sino que responden a un sistema “superior” de regularidades, que a pesar del desarrollo alcanzado por la humanidad aún se guardan como misterios; así por ejemplo, tenemos los misterios solares, uno de estos misterios es el misterio cuatripartito de las estaciones.


Aunque el ser humano siempre está propendiendo a la arbitrariedad de estos ritmos, finalmente no puede escaparse y tiene que sucumbir ante el poder ORDENADOR de los ritmos cósmicos, porque hasta hoy no se sabe de personas que hayan vivido toda su vida despiertos en la noche y el día.
El misterio cuatripartito de las estaciones anuales; es un movimiento cósmico que encierra “la forma primordial de la iniciación”, como lo sostiene Rudolf Steiner [4]; esto significa que es un movimiento previo para que se manifieste el YO [5]; este movimiento en un continuom eterno, que se mueve del pensar (verano), al sentir (otoño), al querer (invierno), al ser que no es otra cosa que la presencia del YO en la primavera [6].
Como se ve el ritmo siempre tiene como punto cumbre la presencia del Yo; pero este ritmo presente en el hemisferio norte (donde ha sido entendido y explicado por la ciencia espiritual); este mismo ritmo, de manera inversa es vivido en el hemisferio sur, con la característica que en ambos hemisferios se los ha vivido de manera “natural”, es decir de manera inconsciente, ya que no es frecuente preguntarse ¿por qué respiramos?, casi nadie busca explicarse el misterio que encierra la respiración, de igual manera sucede con las estaciones; pero al igual que en la antigüedad los sabios de las grandes culturas lograron establecer las relaciones espirituales del ser humano con el cosmos, así mismo Rudlf Steiner logra acceder a estos conocimientos en forma consciente, para ponerlos al servicio de la humanidad.
Para establecer cual es el ritmo de un país determinado, en una zona climática determinada, se sugiere realizar observaciones de la vida vegetal, sobre todo de plantas endémicas, en el caso del Ecuador serían entre otras, el árbol de guayacán, teca, mascarey, balsa, en el caso de las regiones tropicales, en el caso de la región andina serían el alizo, pumamaque, güilag, arrayán, cholan, etc, y otras plantas diversas como la mora, el maíz, la gícama, la mashua, las uvillas, las guabas, shanshi, guagramanzanas, piquiyuyo, etc.
[1] Op. Cit. 3
[2] Aparecida en la Agenda Latinoamericana 1999
[3] El ejemplo del corazón fue dado por la Dra. Micaela Glocker en el congreso de pedagogía curativa de Quito, en julio de 1999
[4] En “Una aproximación al Calendario del Alma; Traducción de H.D. Van Goudoever.
[5] Este YO es el Yo que surge durante la iniciación de Moisés, en el desierto; y que está descrito en el libro del Éxodo 3, 14. (“YO SOY el que SOY”).
[6] Op. Cit. 8
Ritmo diario, semanal, mensual y anual para el primer septenio.
RITMO DEL DIARIO
Los estudiantes del primer septenio realizan actividades de juego libre, dentro y fuera del aula, canciones; cuentos, actividades artísticas, actividades casa, entre otras.




RITMO SEMANAL
Cada día de la semana tiene una diferente cualidad porque siempre hay una actividad y un alimento central que funciona como hito que orienta a los niños y niñas. Por ejemplo, lunes dibujo con crayones y comida en base de arroz, el jueves pintan con acuarela y se hace pan; etc.
RITMO ANUAL
Se vivencia a través de rondas, cuentos, canciones, versos, que mensualmente se repiten en post de cultivar valores y que finalmente sirven como preparación para celebrar las épocas o festividades culturales de la comunidad local.

Ritmo diario, semanal, mensual y anual para para el segundo y tercer septenio

RITMO DEL DIARIO
Los estudiantes del segundo y tercer septenio inician sus actividades mediante juegos de ritmo, canciones o melodías, versos, gimnasia mental, entre otras.

RITMO SEMANAL
Cada día de la semana tiene una actividad artística o artesanal y un alimento central que alimenta con una cualidad diferente a los estudiantes. Por ejemplo lunes dibujo de formas y tejido, además comida en base de arroz, el martes acuarela, huerto y comida en base a trigo; etc.
RITMO MENSUAL
se vivencia en los versos, canciones, ritmos…que mensualmente se repiten y acompañan el estudio de la asignatura de la época; y que finalmente se presentarán en el cierre de época donde se pone de manifiesto los valores inherentes a las festividades culturales de la comunidad local.

El ritmo diario, semanal, mensual y anual en la escuela también sirve para planificar las clases; éstas se desarrollan por épocas, en el año son diez épocas y en cada una se trabaja tanto los contenidos propuestos por el Ministerio de Educación, así como también las áreas complementarias (acuarela, modelado, tejido, huerto, cocina, costura, entre otros), propias de una propuesta Waldorf. En cada época se trabaja una materia durante 3 o cuatro semanas y esto se repite de manera cíclica durante el año, repitiendo las cuatro áreas principales. A esto se suma que cada año tiene un proyecto que corresponde a las destrezas, conocimientos y valores que de acuerdo a la edad deben lograr en cada grado. Y para lograr este propósito se propone como lineamientos los objetivos para las diez épocas, donde sobre todo se establece los valores que deben cultivar. A continuación estos objetivos para cada época.
MICAEL
El arcángel Micael representa la fuerza, el equilibrio y la superación de los miedos terrenales frente a las sombras de la materialidad. Es el impulso para conectar con lo eterno y permanente en el ser humano.
Se entrelaza con el tiempo de la dualidad y los vientos de cambio en los Andes, donde el espíritu de la montaña y el valor del chaski nos enseñan a caminar con paso firme, constancia y fortaleza frente a las pruebas del entorno.



cada época permite que los estudiantes vivencien un propósito, un valor


SIEMBRA
Busca que el niño comprenda cómo las fuerzas cósmicas (el Sol, las estrellas) y las fuerzas terrestres (el humus, los minerales) se ofrendan en un intercambio vivo a través de los reinos de la naturaleza.
Es una vivencia profunda de la Pachamama y el Kallpa (la energía vital). Nos conecta directamente con el ciclo agrícola andino, honrando la reciprocidad (Ayni) y el respeto sagrado hacia la tierra que nos sustenta y alimenta.
FAROL
A medida que los días se acortan y la oscuridad externa aumenta, se cultiva la luz interior del alma a través de la paciencia, la bondad y el amor cotidiano, preparando el espacio espiritual para la Navidad.
Coincide con la preparación hacia los tiempos de introspección y el valor del fuego sagrado (Nina) en el hogar y la comunidad, reconociendo la chispa divina que habita en el corazón de cada guagua.




NAVIDAD
Es la vivencia del renacimiento espiritual; el Niño Sagrado que nace en el pesebre del propio corazón como camino de transformación y renovación humana.
Resuena con el advenimiento de ciclos nuevos y el renacer de la vida, donde la comunidad entera celebra la calidez del encuentro familiar y el calor humano en armonía con el cosmos.
REYES
Plantea la manifestación de la individualidad espiritual y los dones únicos que cada ser humano trae como ofrenda al mundo, cultivando el respeto y la consideración hacia el prójimo.
Se conecta con el reconocimiento de la diversidad de saberes y la sabiduría que cada persona aporta a la comunidad (Ayllu), donde los dones individuales se ponen al servicio del bien común.






ELEMENTALES
Valora las fuerzas elementales de la naturaleza y el fluir de la transformación anímica a través de la catarsis, la alegría y la expresión libre del ser humano.
Revive la celebración del Pawkar Raymi o la fiesta del agua y las flores, donde la interculturalidad y el juego actúan como fuerzas purificadoras del cuerpo y del espíritu, celebrando la vitalidad de la tierra.
ELEMENTOS
Reconoce al ser humano como el punto de confluencia y mediador consciente entre el mundo físico y el espiritual a través de los cuatro elementos constitutivos de la creación.
Es la vivencia de los elementos sagrados (Allpa, Unu, Wayra, Nina), entendiendo que somos parte indiscutible del tejido vivo de la naturaleza y guardianes responsables de su equilibrio.






PASCUA
Genera una comprensión intuitiva de que todo proceso de transformación profunda requiere dejar morir lo viejo para que nazca lo nuevo, aprendiendo a transitar los momentos difíciles con serenidad y confianza interior.
Se sintoniza con los ciclos naturales de transición y regeneración de la vida, donde el equilibrio y la dualidad de la existencia se integran como parte de un orden mayor y sabio.
PENTESCOSTÉS
Invita a reflexionar sobre el ser humano como un punto de transición donde convergen las fuerzas de la tierra y del cosmos, llamándonos a discernir aquello que favorece la evolución consciente de la humanidad.
Representa la conexión del Kay Pacha (el mundo del aquí y el ahora) con el Janaj Pacha (el mundo de arriba) y el Ucu Pacha (el mundo de adentro), consolidando al ser humano como un puente de armonía universal.







SAN JUAN
Despierta la conciencia sobre los latidos del alma de la tierra y su relación viva con el cosmos, marcando un hito de transformación, luz y recapitulación del camino andado.
Marca el tiempo sagrado del Inti Raymi (la fiesta del Sol y la cosecha). Es el momento culminante de agradecimiento a la tierra por sus frutos, celebrando el fuego, la luz y la maduración de todo lo sembrado durante el año.
